Entender el campo para valorar lo que llega a nuestra mesa
Artículo publicado en enero 2026
Los alimentos forman parte de nuestra vida diaria, pero pocas veces nos detenemos a pensar de dónde vienen, cómo se producen y quiénes están detrás de ese proceso. La distancia entre el campo y la ciudad ha generado un creciente desconocimiento sobre el rol de los agricultores, a pesar de que su trabajo es esencial para la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y la sostenibilidad. Entender el campo es el primer paso para valorar lo que llega a nuestra mesa.
El agricultor hoy: más que producir alimentos
El agricultor moderno no solo cultiva alimentos. Es un gestor de recursos naturales, un tomador de decisiones técnicas y un actor clave en la adaptación a los climas extremos. Su trabajo combina conocimiento agronómico, experiencia práctica, tecnología y análisis de riesgos.
Según la FAO, si no se aplican estrategias adecuadas de manejo, entre el 25 % y el 45 % de las cosechas pueden perderse por plagas, enfermedades y malezas. Esto explica por qué el agricultor debe capacitarse de forma continua y adoptar buenas prácticas agrícolas para garantizar alimentos suficientes, inocuos y de calidad.
Cada alimento que llega a la ciudad inicia su recorrido mucho antes de estar en una góndola o en la mesa. Su producción implica:
- Preparación y manejo del suelo
- Uso eficiente del agua
- Manejo integrado de plagas
- Selección de semillas y tecnologías
- Cumplimiento de normas de calidad e inocuidad
En América Latina, gran parte de la población urbana desconoce este proceso. Esta desconexión ha llevado a subestimar la agricultura, cuando en realidad es una de las actividades productivas más complejas y estratégicas de la región. Reconocer el origen de los alimentos es reconocer también el conocimiento y la responsabilidad que asume quien los produce.
Video destacado: ¿De dónde provienen los alimentos?
Además, la agricultura no solo produce alimentos, también está presente en sectores como:
- Fibras naturales para ropa
- Insumos para la industria farmacéutica
- Biocombustibles y bioenergía
- Materiales para transporte y construcción
La agricultura es una actividad empresarial
Persisten estereotipos que asocian el campo con atraso. Sin embargo, hoy la agricultura es una actividad empresarial tecnificada, que requiere inversión, planificación, cumplimiento normativo y profesionales capacitados. El agricultor gestiona su producción como una empresa a cielo abierto, expuesta a riesgos climáticos, biológicos y de mercado. Reconocerlo como empresario permite valorar su aporte como generador de empleo, innovación y desarrollo sostenible en América Latina.
Video destacado: La agricultura es empresa
La desconexión entre el campo y la ciudad
Diversos estudios académicos y análisis institucionales coinciden en que existe una brecha de conocimiento y percepción entre el mundo urbano y el rural, particularmente en relación con la agricultura y la producción de alimentos. Esta desconexión no es solo geográfica, sino también cultural y educativa.
Estudios sobre percepción social de la agricultura han identificado que, en entornos urbanos, los alimentos suelen percibirse como productos finales desconectados de su origen. Esto contribuye a subestimar la complejidad de la producción agrícola, que involucra planificación, manejo de riesgos, control de plagas, uso eficiente de recursos y cumplimiento de estándares de calidad e inocuidad.

Cuando la ciudad pierde contacto con el origen de los alimentos, también se debilita el reconocimiento del agricultor como un profesional altamente capacitado y como un actor clave para la seguridad alimentaria.
Análisis sobre relaciones territoriales coinciden en que los vínculos entre economías rurales y urbanas siguen siendo fragmentados y poco articulados, especialmente en América Latina. Esta falta de integración limita el diálogo entre productores y consumidores, y refuerza estereotipos sobre el campo que no reflejan la realidad de la agricultura moderna.
Fortalecer el entendimiento entre campo y ciudad es clave para construir sistemas alimentarios más sostenibles, inclusivos y basados en evidencia.
Reconectar al consumidor con el origen de los alimentos
Organismos internacionales como la FAO destacan la importancia de reconectar a los consumidores urbanos con el origen de los alimentos, no solo como una acción educativa, sino como una herramienta para promover consumo responsable, reducir el desperdicio de alimentos y fortalecer la valoración social del agricultor, es también lo que hacemos con el proyecto El Agricultor Primero.
Iniciativas de comunicación y educación que expliquen cómo se producen los alimentos y qué decisiones hay detrás de cada cultivo contribuyen a cerrar la brecha entre el agro y la ciudad.
Valorar al agricultor es comprender que cada alimento es el resultado de conocimiento, decisiones técnicas y trabajo constante. El Agricultor Primero invita a mirar la agricultura con otros ojos: como una actividad esencial, moderna y profundamente conectada con nuestra vida diaria.
Conoce más:
Si quieres profundizar en la relación entre el campo y la ciudad, estos contenidos amplían la conversación:
- ¿Valoramos el trabajo de los agricultores?
- La importancia del diálogo entre citadinos y agricultores
- ¿Eres consciente de dónde vienen los productos que usas todos los días?
- ¿Cómo está presente la agricultura en nuestro día a día?
- ¿Por qué El Agricultor Primero?
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